
Deje de esperar mientras su horno rotativo se calienta
No hay nada más frustrante que quedarse parado frente al horno rotativo, esperando a que la temperatura vuelva a subir después de haber colocado en él una masa fría. Eso arruina todo el proceso de cocción. Además, suele causar un dorado desigual de los panes: algunos están perfectos, mientras que otros no lo están.
La mayoría de los elementos calefactores convencionales son demasiado lentos. Nosotros fabricamos elementos de repuesto que resuelven ese problema.
Calor efectivo
El problema es que la mayoría de los hornos dependen de un calentamiento lento. Tarda mucho tiempo. Nosotros utilizamos elementos calefactores de infrarrojos de alta densidad o aleaciones especiales. En lugar de esperar a que el aire se caliente, se obtiene un calor radiante directo. Es como la diferencia entre esperar a que una habitación se caliente y estar bajo el sol. El horno alcanza la temperatura deseada en segundos. El calor penetra rápidamente en la masa, lo cual es exactamente lo que se necesita para obtener un resultado uniforme al hornear.
Diseñados para soportar las condiciones extremas
Los hornos rotativos sufren mucho estrés debido a su constante rotación y a los cambios bruscos de temperatura. Nuestros elementos calefactores están hechos de cuarzo reforzado o acero inoxidable de alta calidad, para que no se dañen en pocos meses. Además, son elementos de repuesto fáciles de instalar. No tendrá que desmontar los cables o reconstruir el chasis del horno para obtener mejores resultados. Simplemente se insertan en su lugar.
Algunas cosas a tener en cuenta
Dado que estos elementos generan mucha energía, debe asegurarse de que su horno tenga una buena ventilación. Si la ventilación está bloqueada, todo ese calor concentrado puede dañar la carcasa exterior del horno. Asegúrese de que el flujo de aire sea óptimo.
Un consejo rápido para la instalación: verifique las especificaciones de los fusibles y asegúrese de que los contactores puedan soportar el aumento inicial de corriente. Solo le tomará dos minutos comprobarlo, pero así evitará dañar los elementos calefactores desde el primer uso.
Una vez que todo esté configurado adecuadamente, pasará menos tiempo mirando el termómetro y más tiempo produciendo productos. Los tiempos de precalentamiento disminuirán, sus costos energéticos bajarán y su flujo de trabajo será mucho más eficiente.