
Cuando la superficie de cocción de su horno se vuelve blanda, generalmente es el elemento calefactor el culpable. Un foco dañado o con desgaste no solo ralentiza el proceso de cocción, sino que también impide que se genere un calor homogéneo, lo cual es necesario para que la corteza quede crujiente y la masa se cocine uniformemente. Como resultado, se producen zonas calientes, ciclos de cocción más largos y problemas en la parte frontal del horno.
Lo importante detrás de escena
Nuestros focos halógenos de reemplazo están diseñados para resistir las altas temperaturas y condiciones extremas de un horno comercial. Su envoltura de cuarzo y su filamento de tungsteno permiten emitir rayos infrarrojos intensos que actúan directamente sobre la masa. Esto permite una cocción rápida y uniforme, sin que la masa se queme. El perfil de calor permanece constante y predecible.
Se encienden rápidamente, alcanzando la temperatura deseada en cuestión de segundos. Esto acorta el tiempo de precalentamiento y evita que la temperatura de la cámara de cocción varíe cada vez que se abre la puerta del horno. Puede contar con un rendimiento consistente durante más de 5,000 horas, con un descenso mínimo en la temperatura o la intensidad de la luz, de modo que su termostato funcione correctamente desde la primera hasta la última cocción.
Por qué son ideales para hornos de exterior
En los hornos de exterior, el calor radiante proveniente de los focos actúa directamente sobre la masa, no sobre el aire que la rodea. Esa transferencia directa es lo que permite que la pizza y el pan adquieran ese sabor y textura especiales. Con estos focos, podrá obtener resultados consistentes incluso en momentos de alta demanda, sin tener que preocuparse por ajustar constantemente el termostato.
El rápido calentamiento y la estabilidad térmica reducen el consumo energético por ciclo. Además, su larga vida útil significa menos interrupciones en el funcionamiento del horno, justo cuando más se necesita.
A tener en cuenta
La instalación es sencilla, pero asegúrese de que la tensión y el tipo de enchufe coincidan con los de su horno. La mayoría de los hornos industriales funcionan con 240V o 208V. Siempre manipule los focos con un paño limpio; los aceites de la piel pueden causar puntos calientes. Asegúrese también de que haya suficiente espacio entre el foco y las paredes del horno para que no entre en contacto con ellas.
Estos focos halógenos generan mucho calor, por lo que es importante que su sistema de ventilación y protección térmica estén en buen estado. Para obtener los mejores resultados, combine estos focos con una superficie limpia en el horno y un termostato calibrado.