
¿Por qué reemplazamos las antiguas lámparas de calentamiento para baños por calentadores infrarrojos IP65?
¿Alguna vez has salido de una ducha muy caliente solo para encontrarte con un aire helado? Es algo terrible. La mayoría de esas lámparas antiguas simplemente no son capaces de mantener el calor en la habitación. Intentan calentar el aire, pero en cuanto abres la puerta o te mueves un poco, ese calor desaparece.
Por eso hemos optado por usar calentadores infrarrojos IP65. No se trata de añadir algún lujo extra a la habitación, sino de mantenerse caliente y, lo que es más importante, seguro.
Las ventajas de los calentadores IP65 frente al vapor
Los baños son un lugar hostil para los dispositivos electrónicos. Debido al vapor y a las salpicaduras de agua, la mayoría de los calentadores se dañan con el tiempo. La clasificación IP65 significa que el dispositivo está bien sellado contra el polvo y puede resistir los chorros de agua desde cualquier dirección. Utilizamos estos calentadores porque evitan que la humedad llegue hasta los cables eléctricos. Nadie quiere que su calentador se dañe solo porque la habitación se llena de vapor.
Calentadores infrarrojos vs. métodos tradicionales
La diferencia clave es que los calentadores tradicionales intentan calentar el aire. Pero el aire se mueve constantemente. En cambio, los calentadores infrarrojos emiten radiación de onda corta que afecta directamente la piel y el suelo. Es como estar bajo el sol en un día frío. No necesitas esperar a que toda la habitación se caliente; puedes sentir el calor en cuanto los enciendes. Eso es precisamente lo que buscamos: calor inmediato.
Algunos consejos para su instalación
Si estás reemplazando un dispositivo antiguo, estos calentadores suelen encajar perfectamente. Pero no te arriesgues con los cables. Los calentadores infrarrojos consumen mucha energía. Si colocas varios de ellos en un espacio pequeño, asegúrate de que los cables sean lo suficientemente resistentes para soportar esa carga. No querrás que los conductores se sobrecalienten detrás de la pared.
Un consejo adicional sobre dónde colocarlos: la ubicación es crucial. Dado que el calor está muy concentrado, debes tener cuidado. Si los colocas demasiado cerca del suelo, sentirás como si estuvieras demasiado cerca de una fogata. Si los colocas demasiado alto, perderás esa sensación de confort. Ajusta la distancia según la potencia del calentador, y así tendrás un sistema que pueda resistir la humedad mientras te mantiene cómodo.