
Mantener a tus pájaros calientes (sin desperdiciar energía)
Seamos honestos: calentar un gallinero es una verdadera pesadilla. Si utilizas un calentador convencional, en realidad estás intentando calentar todo el espacio exterior. El aire caliente simplemente asciende y desaparece, dejando a los pájaros temblando y haciendo que tu cuenta de electricidad aumente exponencialmente.
Por eso hemos creado nuestros calentadores infrarrojos resistentes al agua. En lugar de luchar contra el aire, estos dispositivos emiten calor directamente sobre los animales y el suelo. Es una forma diferente de pensar en la calefacción.
Calor instantáneo, sin esperar
Lo bueno de los calentadores infrarrojos es que no importa si la habitación está helada. Ellos emiten energía que se convierte en calor de inmediato. Es muy rápido. Un segundo después de encenderlo, ya hay un área de calor intenso en el gallinero. Esto es invaluable cuando hay alta humedad o caídas bruscas de temperatura que pueden causar hipotermia. El calor rompe fácilmente la humedad presente.
Diseñados para manejar la suciedad
Los gallineros son un desastre: polvo, humedad y gases tóxicos como el amoníaco hacen que la mayoría de los dispositivos electrónicos dejen de funcionar. Nosotros no queríamos eso. Utilizamos envolturas de cuarzo selladas que pueden soportar toda esa suciedad. Los cables también están aislados para evitar que los gases corrosivos dañen los cables. Además, utilizamos conectores R7s o Sk15. ¿Por qué? Porque las lámparas eventualmente se queman. Cuando eso ocurra, basta con reemplazarla y seguir trabajando sin problemas. Incluso recubrimos el vidrio para que el calor se distribuya hacia abajo, evitando así que el techo se caliente accidentalmente.
Algunas cosas a tener en cuenta
Debes ser inteligente al instalar estos calentadores. Si utilizas tubos de alta potencia, obtendrás mucho calor, pero también creará puntos calurosos. Si colgas el calentador demasiado bajo, podrías quemar a los pájaros o, peor aún, incendiar el lecho en el que descansan.
No olvides el interruptor de seguridad térmica. Es una medida de precaución sencilla. Si la ventilación falla, el interruptor se activa para evitar que el dispositivo se sobrecaliente.
Un consejo adicional sobre la electricidad: asegúrate de que el calibre de los cables sea lo suficientemente grande para soportar la corriente. Si utilizas cables largos en un gallinero grande, no quieres que la tensión disminuya a mitad de camino. Mantén los cables robustos y seguros, y así tus pájaros seguirán cómodos.