
¿Por qué funcionan realmente los calentadores infrarrojos montados en el techo?
Si alguna vez has entrado en un vestuario industrial en pleno enero, sabrás lo frío que puede estar allí. Con techos tan altos y puertas que se abren constantemente, todo el calor que intentas generar desaparece al instante.
Hemos descubierto que la mejor solución es utilizar calentadores radiantes montados en el techo. La mayoría de las personas piensan en sistemas de aire forzado, pero esos solo desperdician dinero intentando calentar cada centímetro cúbico del aire en la habitación. Los calentadores infrarrojos son diferentes: no se preocupan por el aire, sino que envían calor directamente hacia las personas y el suelo.
Es como entrar en la luz del sol.
Esa es la mejor forma de describirlo. Estos dispositivos emiten energía en línea recta. En cuanto te encuentras debajo de ellos, sientes el calor. No tienes que quedarte allí temblando, esperando a que la calefacción caliente el aire en toda la habitación. En segundos, una zona fría se convierte en un lugar cómodo.
Cuando instalamos estos calentadores, no nos basamos en suposiciones. Tenemos en cuenta el área total de la habitación y cuánto calor podrá absorber el suelo. Dado que los techos de las fábricas suelen ser muy altos, se necesitan elementos de alta potencia para superar ese “aire frío”. Un consejo: asegúrate de que tus paneles eléctricos puedan soportar la carga cuando estos dispositivos se enciendan. Consumen bastante corriente.
Montarlos en el techo es la opción más práctica, ya que deja el suelo libre. Nadie quiere tropezar con un calentador en un espacio reducido.
Pero hay algo importante: debes tener cuidado con las “sombras”. Si hay vigas estructurales grandes o tuberías que interfieran, podrían aparecer zonas frías. Para evitarlo, generalmente distribuimos los calentadores de manera que el calor llegue uniformemente a todas partes.
Las fábricas son un entorno difícil para los equipos. Hay polvo y humedad por todas partes. Utilizamos envoltorios de cuarzo sellados para evitar que la suciedad dañe los filamentos, lo que prolonga su vida útil.
¿Un consejo extra? Conéctalos a un temporizador o a un sensor de presencia. No tiene sentido pagar por calentar una habitación vacía. Solo ten cuidado con la altura de instalación: si los montas demasiado bajo, el calor intenso podría dañar algunos revestimientos de plástico con el tiempo. Mantén una distancia adecuada entre ellos y todo estará bien.