
Al utilizar los sopladores de moldeo SIPA SFL, se nota rápidamente cualquier desigualdad en el calentamiento de las preformas. Se observará un espesor irregular en las paredes de las preformas, así como zonas donde el calor no llega adecuadamente. Los tubos emisores son los responsables de mantener la temperatura estable dentro del túnel de calentamiento.
Lo que es importante desde el punto de vista técnico Los tubos emisores de calor de SIPA SFL utilizan radiación infrarroja de onda corta; su estructura incluye un envoltorio de cuarzo y un filamento halógeno, lo que permite una respuesta rápida y un control preciso de la superficie de las preformas. La geometría de montaje está diseñada para que el tubo se coloque de forma precisa en su soporte, sin necesidad de ajustes adicionales.
Las especificaciones eléctricas están adaptadas a la plataforma SFL: 230 V es la tensión típica. La potencia requerida depende del tamaño de la preforma y de las condiciones del proceso. La conexión se realiza mediante la interfaz estándar R7s. La geometría del reflector está diseñada para que el haz de luz llegue exactamente donde es necesario: sobre la preforma, y no sobre el marco de la máquina. Lo importante es mantener la estabilidad de la temperatura; de esta manera, cada preforma recibe el mismo nivel de calor, ciclo tras ciclo.
Por qué esto es importante en el moldeo por soplado El perfil de calentamiento siempre representa un equilibrio entre velocidad y uniformidad. Un tubo que alcanza rápidamente la temperatura adecuada reduce el tiempo que la preforma permanece en el túnel de calentamiento, lo que puede aumentar la producción. Un control térmico preciso evita la formación de puntos calientes, lo que a su vez reduce los desperdicios debido a paredes demasiado delgadas, grietas o cambios en el color de las preformas.
El consumo energético disminuye cuando los tubos emisores se calientan según sea necesario y mantienen esa temperatura constante, evitando así fluctuaciones que fuerzan al sistema a sobrepasar los límites establecidos. Además, los intervalos de reemplazo de los tubos también son importantes. Una construcción consistente significa menos paradas no planificadas para cambiar los tubos, y menos repuestos almacenados.
Qué hay que tener en cuenta La instalación es sencilla, pero el alineamiento es crucial. Si el tubo no está correctamente colocado en su soporte, el haz de luz se desvía y la preforma recibe un calentamiento irregular. Es necesario mantener limpio el área de calentamiento; el polvo y las acumulaciones pueden reducir la eficiencia del sistema.
Además, los emisores infrarrojos son sensibles a la temperatura ambiente y al flujo de aire. Si cambia el patrón de flujo de aire, es necesario volver a verificar el perfil de temperatura y ajustar los valores correspondientes.